|
La importancia de la elección de nuestra
profesión y la relación paciente-doctor.
El ser humano toma decisiones muy
importantes, tal vez en la etapa más
difícil: la adolescencia. En esta etapa
cuando elegimos nuestra profesión, la
orientación vocacional es un factor
importante, para elección de nuestra carrera
y que a veces, por no saber que existen
otras alternativas, elegimos tal vez la que
no nos brinde satisfacción y éxito.
Hay un sinnúmero de situaciones y razones
por las que uno puede estudiar una carrera,
pero la más importante de todo es que sea a
lo que nos dediquemos, que estemos
plenamente seguros de que nos gusta, para
poder ser felices, sentirnos realizados,
hacer las cosas muy bien y las personas a
quienes servimos se sientan seguras y que
confíen en nosotros. Dentro de nuestra área,
la salud bucal es un gran compromiso
el salir a la vida profesional, por lo tanto
nosotros debemos de corresponder a esa
confianza estudiando, capacitándonos día a
día, para poderles ofrecer nuevas y mejores
alternativas para la solución de sus
problemas bucales.
Debemos ponernos siempre en el lugar de
nuestros pacientes, para así poder ser
nosotros mismos nuestros más duros críticos.
El éxito de cualquier tratamiento depende en
un muy buen porcentaje, de la fe que tiene
el paciente a su doctor. Se ha visto que
tratamientos efectuados por otras personas
diferentes, a pesar de estar tal vez mejor
capacitados, no tienen éxito.
Sucede esto porque existe una identificación
entre paciente y su doctor, y este es su
sanador, en ese momento no solo sus buenos
conocimientos tienen efecto en la salud de
su paciente si no el trato humano, de
afecto, de confianza, de preocupación y de
satisfacción que el paciente siente por su
doctor pone a la salud de todos sus
pacientes.
Esta misma preocupación del profesional por
sus pacientes, debe de transmitírselas a
todos sus colaboradores, para que los
pacientes al llegar al consultorio se
sientan como en su casa, atendidos
oportunamente, en un ambiente de comodidad,
donde sean siempre importantes, donde sepan
que la satisfacción de él es la razón de
existir del consultorio y que todas las
personas que trabajen en él, siempre están
dispuestos a ayudarlo a resolver sus
problemas de salud.
De esta forma el doctor y sus colaboradores
pasan a un nivel altamente gratificante, no
solo profesional, si no de respeto a la
ética y a los valores humanos y el paciente
se sentirá satisfecho y agradecido por la
atención recibida, y por su puesto, con
salud. |